
Me besas rápido, tan rápido que no noto siquiera que lo hiciste, me miras, sonrió y me vuelves a besar tres veces seguidas, en realidad son como topones mientras seguimos jugando, yo río e intencionalmente muevo mi pierna en ti, abres la boca y me respiras en la cara para por primera vez darme un beso de verdad, el beso parece no haber sido el primero, los movimientos, la humedad y todo parecen algo conocido, nos acoplamos perfectamente, al terminar ese primer beso me miras fijo, a mi me da vergüenza y luego vuelvo a recordar que estoy soñando, me tomas de mi corto pelo y yo me dejo llevar; me tiro sobre ti, mis piernas de a poco se acomodan entre las tuyas, te siento y mientras tus besos me devoran tus manos toman mi cadera me aprietan hacia ti, te siento; respiro entrecortado, los nervios ya pasaron y ahora sólo me preocupo de disfrutarte, me separo de ti sólo para mirarte, paso fuerte mi mano por tu frente y te presiono la cabeza hacia atrás, quiero devorar tu cuello, mi miras y sonríes y con toda tu fuerza me giras, eres tú sobre mi, tu cuerpo se mueve sobre el mío y mi respiración entrecortada delata cuanto te deseo, me muevo contigo y no quiero despertar.